sábado, 6 de febrero de 2010

Las tres gracias


La primera de ellas fue una película muy graciosa, extrañamente graciosa, la última de Sam Mendes, que gracias a nuestro maravilloso monopolio regional de neocine no pude ver el día del estreno. Menos mal que el irreductible cine club hannibal nos la brindó la semana pasada en un perfecto inglés, 'Away we go' o como la conocemos por estos lares 'Un lugar dónde quedarse'.

Sam mendes ha vuelto, el mejor sam mendes, el que nos hizo meternos en la piel de aquel padre estancado en su aburrida vida e hizo que despertáramos con él del mal sueño. Pues bien, en este caso, apoyado en dos desconocidos actores, John Krasinski y Maya Rudolph, podemos sentir el mismo desasosiego de estos personajes en su búsqueda del lugar perfecto para criar a su hija que está a punto de nacer. Conforme van pasando las ciudades y sus habitantes te vas dando cuenta de que lo importante no es lo que te rodea sino los que están junto a ti, y que, realmente, no son muchos.

Un pequeño gran viaje que merece la pena hacer, los momentos de comedia son excelentes, entremezclados en su justa medida con los momentos dramáticos que le dan sentido a la historia. Mendes también ha recuperado la calidad en la fotografía que bajó un poco junto con la desaparición del fotoǵrafo de american beauty, el gran Conrad L. Hall.

Muy aconsejable, yo diría casi que imprescindible. Sólo añadir que Maya Rudolph es desconocida para el gran público español pero no para el americano ya que es una de las actrices del Saturday Night Live, cuna de grandes actores desde los años setenta.

La segunda de las gracias es la puta gracia que nos hizo una película sobre abducciones, La Cuarta Fase. Ni tan siquiera Mila Jovovich la puede salvar de la quema, un guión ridículo, unas pretendidas grabaciones reales...todo mal, todo mal, no puedo ni expresar concretamente los aspectos que no me han gustado porque son todos. Los razzies de este año espero que se los repartan dragon ball y ésta. Por lo menos me reí un rato.

La tercera no fue una gracia, fue una desgracia, pero no por lo mala, sino por la crudeza del argumento, The Road. Imagínense que nuestro mundo se muere, pero poco a poco. Sin dejarnos claros los motivos de este fin, el creador de esta historia nos propone una reflexión sobre el instinto de supervivencia del ser humano. Qué haríamos, qué seríamos capaces de hacer, hasta dónde llegaríamos por proteger a nuestros seres queridos y lo más importante hasta dónde llega nuestra fe, nuestra esperanza en un futuro mejor, si todos los signos externos nos dicen que no hay nada más tras el siguiente paso...llegaríamos a darlo.

La película me encantó, pero no es aconsejable para gente que empatice demasiado con los personajes detrás de las cámaras. No quiero destripar mucho la película, prefiero que la decubran por sí mismos. Viggo Mortensen hace un gran trabajo, así como su hijo en la película Kodi Smit-McPhee. Los escenarios de la película transmiten perfectamente el ambiente que se supone que debería tener nuestro planeta después de una tragedia de proporciones bíblicas, aunque no se explique en nigún momento. Supongo que el libro será más aterrador aún, pero me parece que no quiero descubrirlo.

Este post se me ha retrasado demasiado, ahora ya tengo acumulada invictus y una superbowl impresionante en la que los New Orleans Saints hicieron la machada ganándole a los todopoderosos Colts...dormí tres horas ese domingo pero mereció la pena.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo he visto 2 de las gracias y merecen mucho la pena.
Mañana a por otra